Un pequeño cambio en la distribución de tabiques y tu vivienda parece otra.

Tiempo de lectura: 4 minutos


Ubicación: Madrid
Año: 2018
Superficie: 74 m²


Antes y después: hall y cocina

Toma de datos

Cuando los clientes adquieren esta propiedad, piensan que con cambiar los baños y la cocina sería suficiente para entrar a vivir. Y al visitar con ellos este piso de salón, cocina, tres habitaciones y dos baños, situado en la sexta y última planta de un edificio en la zona sur de Madrid, comprobamos que el estado de la vivienda es muy aceptable.

Así pues, bastaría con renovar las instalaciones eléctricas, que no cumplen con la normativa vigente, las de fontanería, y darle un estilo más actual a la cocina y los baños.

Antes: baño con bañera

Antes: baño con ducha

Sin embargo, cuando empezamos a hablar del programa de necesidades aparecen tres puntos preocupantes. El primero es la distribución de la cocina, que aunque tiene un tamaño de 10 m² contando con el tendedero que se quiere incorporar, no permite un amueblamiento como a ellos les gustaría por su geometría y por una columna que se va a quedar en medio cuando se unan los espacios.

Antes: pasillo y salón

El segundo problema es la falta de almacenamiento en la vivienda. Y el tercero se encuentra en la dificultad para amueblar el salón debido a dos huecos de paso de gran tamaño en los tabiques: el acceso con puertas dobles en la pared del pasillo, y otras dos más en la pared que comunica con una de las habitaciones.

Estos tres factores son los que determinan la propuesta que les planteamos.

El proyecto

La primera decisión es separar el espacio en dos partes claramente diferenciadas con los espacios “públicos” en la zona más accesible de la vivienda, y lo “privado”, dormitorios y baños, en la zona más alejada de la entrada.

Antes y después: planta

Y la segunda, cambiar algunos tabiques para reconfigurar espacialmente la cocina dándole una forma más cuadrada y así poder amueblarla como quieren nuestros clientes, y al mismo tiempo redistribuir los usos y generar más elementos de almacenaje.

Antes y después: cocina

Con esta nueva distribución se mantienen los dos dormitorios que necesitan, con dos grandes armarios empotrados cada uno, dejándole a la pequeña de la familia la habitación más grande para que pueda usar su espacio según vaya creciendo.

Un pequeño distribuidor con armario empotrado da acceso a estas habitaciones y a los baños. Estos últimos mantienen su forma, aunque en uno de ellos, el que cuenta con bañera, se construye una estantería de obra para aprovechar un espacio residual.

Después: baño con bañera

Después: baño con ducha

También conseguimos crear un hall de entrada con otro armario empotrado más, que da por un lado a la cocina, y por el otro a un espacio abierto con el salón, el comedor y una zona de estudio, requisito del programa de necesidades. Este espacio abierto estructura toda la vivienda, y dado que tiene doble orientación, es muy luminoso y soleado.

Después: salón comedor

Antes y después: espacio abierto

Experiencia de usuario

La familia se instaló en su nueva vivienda nada más acabar las obras y la hicieron suya inmediatamente. Los numerosos elementos de almacenaje, la forma de la cocina y que la peque tenga un buen espacio donde jugar y crecer son sus puntos favoritos. Nos comunican que la nueva distribución hace que la vivienda sea muy cómoda y funcional.