Máxima funcionalidad en un mínimo espacio con vistas al mar.

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Ubicación: Murcia
Año: 2013
Superficie: 33 m²


¡Nos vamos a la playa! Genial, nos encanta el mar, el clima cálido y húmedo, el olor a sal, el paisaje mediterráneo. Aprovechamos y nos escapamos un fin de semana para ir a visitar un apartamento en La Manga del Mar Menor.

Es un estudio pequeño de tan sólo 24 m², con terraza de 9 m² bastante grande en proporción con el espacio interior. Así que tenemos 33 m² en los que hay que renovar instalaciones, cocina, baño, y proponer un mobiliario barato y funcional que cumpla con todas las necesidades de los clientes.

Antes: zona comedor

Antes y después: cocina con ventana

La propietaria nos cuenta los imprescindibles de la reforma: cambiar la bañera por una ducha, quitar el gas butano del calentador de agua caliente y la cocina, y sustituirlo por energía eléctrica, y mantener cinco plazas para dormir, ya sea en sofás cama, camas abatibles o literas, incluso ubicadas en la terraza que se usa para todo.

Antes y después: planta

Pero luego, una vez se acaben las vacaciones, todo el mobiliario se tiene que poder almacenar en el interior del apartamento debido a la climatología.

Antes y después: plantaDespués: planta mobiliario

El proyecto

Las vistas que tiene el apartamento nos inspiran. Se ve el Mar Menor, pero delante hay bastante vegetación, arbustos típicamente mediterráneos, arboles frutales, palmeras…

Antes: vistas

 

Decidimos introducir el color verde en algunas paredes para incorporar en el interior un trozo del paisaje, que además es uno de los colores favoritos de la clienta, y dar un toque llamativo que destaque en el predominio de blancos y negros.

Después: zona comedor

Además de la propuesta de acabados y materiales planteamos abrir una ventana con vistas al mar en la pared de la cocina que da a la terraza. Esta apertura en la fachada nos da luz natural en la cocina, que resulta el lugar más oscuro del estudio, y a la vez ventilación directa hacia una de las zonas donde ubicamos un sofá cama para dormir.

Antes y después: cocina con ventana

Todo el mobiliario se compra en grandes almacenes de marcas por todos conocidas: dos sofás camas, uno doble para la terraza, y uno individual para el interior, que se pliegan y no ocupan apenas espacio; otro sofá cama con chaise longue que se usa como sofá principal del espacio salón; un juego de mesa y cuatro sillas, todo pleglable, para la terraza; una mesa extensible para el interior con dos sillas más apilables en el espacio comedor.

Después: zona salón

En cuanto al almacenamiento, una estantería modular hace a la vez de despensa para la cocina, con microondas incorporado, de armario para ropa y de mueble para la televisión. En el apartamento hay un pequeño armario empotrado con una puerta abatible que se sustituye por dos de menor tamaño para que entre el sofá con chaise longue.

Después: cerramiento

Otra cosa que le proponemos a la clienta es diseñar un cerramiento que proteja, en los periodos en los que la vivienda no está ocupada, la lavadora que tienen en la terraza y el nuevo termo eléctrico que también vamos a colocar en el exterior, además de la escalera y otros utensilios.

Después: terraza

Experiencia de usuario

La ventana, pese a ser de tamaño reducido, es un acierto total. Es corredera, y nada más que llegan al apartamento quitan las hojas y las guardan, y así aprovechan al máximo las vistas y la entrada de aire. El espacio ha ganado mucho en luminosidad, también en comodidad de uso gracias al aumento considerable de los elementos de almacenaje.